Es el viejo galpón de la casa, que ha sido restaurado con un estilo campestre y decorado con mobiliario antiguo de bodega.
Funciona de manera independiente a la casa.
La modalidad de éste es la de un restaurante privado, funcionando sólamente para el grupo que hace la reserva.
Se pueden degustar sabrosos platos de nuestra cocina criolla, tales como chivito, costillares, carne al horno de barro, carnes de disco, cabrillona, conejo, pato, pollo, empanadas caseras, pan casero saborizado, etc.
Acompañado por exquisitos vinos que descansan en nuestra pequeña cava. Funciona con un mínimo de 10 y un máximo de 60 personas.